La noche que descubro a mi marido engañándome es la noche en que dejo de fingir.
No lloro. No grito. No me enfado, me desquito.
Así que traigo a casa a otro hombre. Un desconocido con ojos perversos y una sonrisa tan afilada que podría destrozarme. Me dejo poseer por él en la casa que comparto con un mentiroso. ¿
Un momento de debilidad? Quizás. ¿ Un momento de venganza? Sin duda.
Pero él me vio, la oscuridad, el hambre, las partes que mi marido odiaba, y quería más.
Huí antes de caer más profundamente en su abismo.
Un año después, me cuelo en una de las fiestas más prohibidas de la ciudad… Y aterrizo de nuevo en medio de su mundo depravado.
Solo que esta vez, está prometido a otra. Y jura que no me dejará ir.
Este fue uno de esos libros que me recordaron por qué disfruto del romance oscuro. Diálogos ingeniosos, una heroína memorable, una química intensa y una historia que va directo al grano sin rodeos.