Una ciudad de esplendor, miseria y ambición desatada. En su corazón rebosante de vida nace un niño perteneciente a la antigua línea de los Julios: Gayo Julio César. Por ahora no es más que un muchacho, pero las corrientes del destino ya se arremolinan a su alrededor.
Criado donde el orgullo patricio se encuentra con la crudeza de la Subura, Julio es moldeado por una madre de voluntad férrea y por tutores que llenan su mente de héroes, conquistadores y el arte de la persuasión. Pero la Roma que hereda es una ciudad gobernada por el miedo. Dictadores se alzan, rivales caen y la sangre se derrama con la misma facilidad que una moneda. Cada esquina le enseña la misma verdad implacable: el poder se toma, nunca se concede.
Cuando su padre muere de forma repentina, el joven Julio, de dieciséis años, es empujado a un mundo donde las alianzas cambian como la arena y la supervivencia exige un valor que supera su edad. Pero el dolor aviva su determinación y, entre las sombras de una ciudad caótica, empieza a arder una voluntad feroz.
Esta es la historia de un muchacho forjado por la agitación, impulsado por la ambición y guiado por el destino, un muchacho que un día remodelará la propia Roma.
Contar la historia sencillamente, pero con precisión es ilustrativo para quienes quieren conocer la historia romana.
Precisión de datos y relato concreto, estupendo.
Abre interés en navegar por el valioso pasado de nuestra civilización occidental.