Natalia y Lorena lo tenían todo: un hogar construido con amor, promesas que parecían eternas y una conexión que creían inquebrantable.
Pero el amor no siempre es solo belleza. A veces, como las rosas, también tiene espinas.
Un error esporádico, una mentira, una desconexión, palabras dichas desde el dolor y silencios que pesan comienzan a lacerar lo que parecía perfecto.
Cuando el amor lastima, ¿se lucha hasta el final o se aprende a soltar?
Rosas, ¿sin espinas? es una historia intensa y profundamente humana sobre el amor real: ese que no es perfecto, que duele, que enseña… y que a veces exige valentía para sanar.
¿Podrá Lorena protegerse sin dejar de amar?
¿Y Natalia podrá superar sus errores y ganar una segunda oportunidad?
Me gustó, y mucho, un poco distinto de otras novelas que ha escrito está excelente autora por la temática pero llevada de manera impecable, muy ágil y como siempre con un final que te deja con una sonrisa.