Joyce Palmer no tenía planes de casarse y mucho menos con un CEO inaccesible, controlador y peligrosamente atractivo. Y desde luego no pensaba hacerlo por error.
Adrien Wright tampoco tenía intención de compartir su apellido, su ático de Manhattan ni su cama con nadie.
Él cree en el control, en los contratos bien redactados y en no mezclar emociones con negocios. Lo que no cree es en Joyce… y ese es exactamente el problema. Porque Joyce es todo lo que no encaja en su mundo: demasiado directa, demasiado valiente y con una lengua afilada que no le tiene ningún respeto. Ella solo quiere proteger a su hermana y salir indemne de un matrimonio que nació como una solución práctica y debería haber terminado hace semanas… El problema es que no termina.
Entre desayunos incómodos, peleas verbales con demasiada química, miradas que duran más de la cuenta y una tensión sexual que nadie firmó, el «error» empieza a hacerlos sentir peligrosamente bien.
El problema llega cuando un fraude corporativo amenaza con destrozarlo todo y Adrien tiene que elegir entre salvar su imperio… o proteger a la única mujer capaz de ponerlo todo patas arriba. Incluido su corazón.
Porque casarse fue un accidente, desearse, una pésima idea y enamorarse… directamente un desastre.
Una comedia romántica sexy, descarada y adictiva con un matrimonio accidental, un jefe arrogante, una mujer que no se deja pisar, mucho humor, escenas spicy llenas de tensión y un final que demuestra que a veces los mejores errores son los que no piensas arreglar.
¿Qué encontrarás en esta historia?
- Matrimonio accidental
- Matrimonio de conveniencia
- Romance con CEO
- Enemigos a amantes
- Proximidad forzada
- Grumpy x sunshine
- Protagonista femenina fuerte
- Hombre alfa
- Tensión sexual
- Final feliz
Esta historia está escrita a cuatro manos por Sarah Valentine y Rosie Promise y es la quinta entrega de la exitosa serie superventas Jefes Prohibidos, una saga adictiva de romances de oficina donde el poder, la atracción y el caos emocional chocan. Cada novela puede leerse de forma independiente, pero todas comparten el mismo ADN: jefes irresistibles, protagonistas femeninas brillantes que no se callan nada y relaciones tan explosivas como inevitables.