Un ensayo imprescindible que arroja luz sobre las grandes contradicciones de nuestra sociedad ante temas tan importantes como la educación de los niños, por uno de los mayores referentes en pedagogía en el ámbito internacional.
Cuando el hijo del autor le dijo sin pensar «He descubrido» a la edad de tres años, se quedó tan maravillado por la forma en que instintivamente había conjugado el verbo que pensó, si los niños a esta edad saben tanto, ¿por qué la escuela solo aspira a que llenen páginas y más páginas con letras del alfabeto desde los seis años?
Este libro reflexiona acerca de la necesidad de ver a los niños como seres con talento que merecen tener su propio espacio en la sociedad, en vez de construir ciudades que giran la espalda a algo tan esencial como su libertad.
«Este no es un libro de pedagogía ni la presentación de un proyecto educativo. Es más bien un testimonio, una historia, tal vez incluso una confesión personal y emocional.» Francesco Tonucci
Si alguna vez te has preguntado por qué nuestras sociedades no le dan más protagonismo a la infancia o cómo podríamos mejorar la forma en que acompañamos a los niños en su crecimiento, este libro te hará pensar profundo y, probablemente, te emocionará también. Es breve, pero lleno de ideas que vale la pena meditar.