Regina no quiere escapar: quiere volver a respirar.
Cruzar un océano parecía un nuevo inicio, pero nadie te avisa que las heridas también viajan contigo.
Entres despedidas que duelen, amistades que sostienen y un amor que llega cuando menos se lo espera, descubrirá que sanar también es elegir: lo que pesa, lo que duele y lo que merece quedarse.
Esta es la historia de romper ciclos, soltar lo que lastima y encontrarse cuando ya no queda otra opción.
Porque a veces, para salvar a alguien, primero hay que encontrarse.