Sin embargo, ciertos detalles comienzan a incomodarla: miradas extrañas, reglas estrictas que nadie explica, dibujos perturbadores y una jefa con cambios de humor impredecibles.
Cuando Emma empieza a hacerse preguntas sobre una mujer que merodea los alrededores de la casa, descubre que allí se esconden secretos. A veces, cuidar a una niña ajena puede acercarte demasiado a verdades oscuras y peligrosas.