A Lía no le gusta la Navidad, es más, la detesta.
Lo cierto es que odia muchas cosas desde que vive por y para su negocio, porque hace ya demasiado tiempo que no encuentra ni el ánimo ni las ganas para nada más. Al contrario que Adrián, que adora estas fiestas, el turrón e incluso la música y las decoraciones navideñas. Él siempre luce una sonrisa pícara y la mejor disposición para pasarlo bien, la mayoría de las veces en compañía de alguna de las chicas con las que nunca repite.
Lía lo sabe, por eso lleva resistiéndose a sus encantos desde que lo conoció, cuando abrió su pequeña y alternativa librería en el centro comercial en el que él trabaja como vigilante de seguridad. Porque Adrián es un ligón de nivel experto y, en cambio, ella… ella solo ha estado con su ex y, aunque le apetecería, no cree que pueda acostarse con alguien con quien no tenga el mismo nivel de confianza que solo se alcanza tras años de relación.
Pero ¿y si se planta y se abre a disfrutar? ¿Y si acepta una de sus invitaciones a tomar algo juntos y le pide consejos para expandir sus límites y recuperar su intimidad? ¿Y si él se toma el reto muy en serio, implica a sus dos mejores amigos y se propone, además, que Lía pase la mejor Navidad de su vida?
¿Qué es lo peor que podría pasar?
Un bonito romance que sucede en navidad para que Lia vuelva a creer en la magia de la navidad y se reconcilie con el amor (sobre todo en si misma). Me ha encantado! Super adictivo, con personajes con los que te puedes sentir fácilmente identificando, en tono de humor que se mantiene durante toda la historia. Marian nos muestra como a veces el amor se encuentra en el amigo que más cerca de ti está.