A Mackenzie se le presenta la oportunidad de lograr su sueño y convertirse en una diseñadora conocida, pero, para ello, tiene que enfrentarse al miedo y la culpa, y poner su vida en orden.
Los nahkoia van a elegir a su próximo sachem, y Tate es uno de los candidatos, a pesar de sentir que no merece tal responsabilidad y ni siquiera saber quién es en realidad.
¿Cómo estar en paz con una misma cuando mientes a las personas que más quieres?
¿Cómo alcanzar tu destino si al mirarte en el espejo no te reconoces?
Un verano es todo lo que Mackenzie y Tate tienen juntos; como amigos y algo más.
Es una novela en la que los protagonistas tienen heridas que cerrar y tienen que superarse a si mismos. La historia de amor me pareció muy bonita llena de escenas que llegan al corazón. Me gustó mucho cómo crecieron personalmente los protagonistas.
Fue precioso leer esta novela.