Cada veinte años, el bosque reclama lo que se le prometió.
Cuando el cuerpo de Alba Ferrer aparece en un claro del bosque, con una incisión precisa en la nuca y tierra húmeda bajo las uñas, la sargento Clara Llorens entiende que no está ante un crimen cualquiera. Hay símbolos que no encajan. Silencios que pesan demasiado. Y un colgante en espiral que no debería estar allí.
La investigación destapa un patrón enterrado durante décadas: desapariciones olvidadas, expedientes manipulados, rituales que se repiten como una liturgia antigua. En Valdoria, nadie habla. La iglesia observa. El poder local protege. Y el bosque —siempre el bosque— guarda memoria.
A medida que Clara se adentra en la investigación, descubre que el mal no siempre se oculta en la oscuridad, sino en la tradición, en los pactos colectivos y en la violencia disfrazada de costumbre. Aquí no hay un asesino aislado, sino una comunidad que aprendió a mirar hacia otro lado.
El juramento de los árboles es un thriller oscuro, atmosférico y perturbador, donde el crimen se convierte en ritual y la verdad tiene raíces profundas. Una novela sobre lo que se hereda, lo que se calla… y lo que, inevitablemente, vuelve a sangrar.