Un señor oscuro reúne a seguidores fanáticos.
Un joven rey lucha por dominar sus poderes.
Al otro lado del mar, un volcán entra en erupción, señalando el comienzo de una profecía condenada.
Reva viaja sola por Estala, separada de sus compañeros Menti y aún conmocionada por una reciente traición. Se dirige a Reyalon para buscar a su amigo de la infancia, el príncipe Luca, pero en cuanto pone un pie en la ciudad, es atacada. ¿Quién la está cazando? ¿Y por qué?
En la fortaleza de Nesra, Luca se sienta en el trono y gobierna Estala con la ayuda de la princesa Serena y el hermano Axil. Un día llega un nuevo tutor, decidido a enseñar a Luca a dominar su magia. Pero las motivaciones de este desconocido no están claras mientras se gana poco a poco el favor del joven rey.
Mientras tanto, El Señor, que afirma ser un dios, construye su ejército poco a poco, aldea por aldea, reuniendo a aquellos dispuestos a rechazar a su rey. Y a medida que su poder crece, espera pacientemente el momento perfecto para atacar…
No es fácil ser un héroe en La Tierra del Fuego y la Ceniza. Algunos estarán a la altura del desafío, y otros caerán en desgracia. El juego continúa en el libro tres, El Ascenso del Dragón.
Me enganchó desde el inicio. Tiene ese aire épico con mucha tensión y momentos que te hacen querer seguir leyendo sin parar. Los personajes tienen fuerza y el mundo se siente bien construido. Me dejó con ganas de continuar la historia.