A veces para salvar vidas hay que saltarse unas cuantas reglas.
El número de secuestros en España no deja de aumentar, como tampoco lo hace el número de mujeres obligadas a prostituirse. Un mal que crece y al que algunos están dispuestos a poner freno, aunque para ello haya que saltarse unas cuantas leyes.
Samanta Arcana soñaba con ser guardia civil desde que tiene uso de razón. El riesgo y el sacrificio no le importan; está dispuesta a todo con tal de convertirse en la mejor agente. Tampoco dudará a la hora de trabajar bajo las órdenes del comandante De la Serna, ni titubeará en participar en una misión de alto riesgo que opera fuera de la ley. Su corazón solo vacilará ante un superior, frío e inaccesible, por quien no debería sentirse atraída, pero su corazón es libre y siempre persigue lo que desea.
Alexander de la Serna ha tenido siempre un único objetivo: encerrar a quienes se creen con derecho a dañar a otros. Por eso es perfecto para esta misión. No dudará en dar las órdenes ni en apretar el gatillo. Está dispuesto a acabar con los mayores traficantes de personas del país, cueste lo que cueste. Solo un torbellino pelirrojo de ojos azules puede romper la férrea coraza con la que ha blindado su vida y hacerlo dudar en la operación más peligrosa de su vida.
Un grupo de élite de la Guardia Civil dispuesto a todo. Una misión que desafiará los principios de ambos. Un amor que superará cualquier obstáculo.
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por liberar a una mujer de una vida de esclavitud?
Esta historia me ha atrapado desde el principio: es adictiva, con personajes que se sienten reales y una tensión entre ellos que te hace leer sin poder parar. Tiene ese equilibrio perfecto entre emoción, deseo y momentos que te dejan con el corazón encogido.