Despierto encadenada a la cama de un desconocido.
Dice que soy su esposa.
No tengo nada: ni dinero ni amigos. Ni escapatoria.
Él es todo lo que nunca imaginé: despiadado, calculador, temido. Un monstruo hermoso con rostro de un dios, frío e intocable. Un capo de la mafia cuya riqueza podría comprar imperios y cuyo poder hace temblar al mundo.
Mi captor. Mi marido.
Jura protegerme a toda costa y, a cambio, exige… todo.
Mi cuerpo. Mi obediencia. Mi sumisión.
Cada caricia, cada beso brutal despierta un deseo peligroso que ninguno de los dos puede controlar. Sus palabras pueden estar impregnadas de veneno, pero su tacto es fuego, y cada vez que está cerca, ardo.
Mientras los días se convierten en semanas, la niebla de mi pasado se niega a disiparse. Cuanto más lucho, más me siento arrastrada a su órbita.
Pero a medida que mis recuerdos comienzan a desentrañarse, me pregunto: ¿y si el pasado que no puedo recordar guarda la clave de nuestra destrucción?
Y cuando la verdad finalmente salga a la luz… ¿sobrevivirá alguno de nosotros?
Qué bonita novela. Muy de la mafia, sin magia, jajaja, no en serio a ver, me refiero a que no hay violencia y guerras entre mafiosos, solo un poco y muy tranquila. Seguiré la saga de Reyes de a Bratva.