Él no pregunta. Él decide. Y, esta vez, puede que haya ido demasiado lejos.
“No vine a Arvenza Holdings para impresionar a nadie.
Vine porque necesitaba el trabajo.
Porque mi hermana necesita una operación.
Porque la vida real no entiende de orgullo.
Entonces conocí a Adrian Valenti.
Multimillonario. CEO. Intocable.
El tipo de hombre que no alza la voz: simplemente espera que el mundo se aparte a su paso.
Y todos lo hacen…
Todos, menos yo.
Yo no le adulo.
No suavizo las cosas.
Y desde luego no dejo que decida por mí.
¿El problema?
Lo que él puede darme podría salvarlo todo.
Pero también podría destruir lo único que no estoy dispuesta a perder otra vez: mi libertad.”
Un romance slow burn entre empleada y multimillonario, lleno de tensión, poder y obsesión, con una protagonista fuerte que se niega a ceder lo único que le queda: el control sobre su vida.