Cuando nos conocimos, mi plan era que todo quedara en un rollo de una noche.
Se suponía que no volveríamos a vernos. Y mi mejor amigo… bueno, se suponía que no debía enamorarse de su mejor amiga.
Daños colaterales.
Ella rompió mi regla más importante cuando terminamos en la cama una segunda, tercera, cuarta vez… y quizá unas cuantas más.
Está en todas partes. No puedo escapar de ella ni de lo que me hace sentir.
Gracias a que mi mejor amigo haría lo que fuera por verla feliz, ahora ella es la nueva profesora en Knight’s Ridge.
Si antes necesitaba alejarme, ahora no tengo opción.
No solo es una obsesión que no necesito… es prohibida.
Pero nunca he sido bueno siguiendo las reglas. Tampoco rompiéndolas.
Debo tener cuidado, antes de que se acerque demasiado… y me destruya.
La oscuridad que me consume amenaza con devorarme desde la muerte de mi padre, y su luz me atrae más que nunca.
El único problema es que no quiero que me salve. Quiero arrastrarla conmigo… corromperla.
Desde aquella primera noche, fuimos una pareja nacida del infierno.
Así que, ¿por qué detenernos ahora, si jugar con fuego nunca fue tan adictivo?