«Sé la bruja más grande y temible del pueblo para que nadie se atreva a intimidarte jamás». Ese fue el consejo de su abuela y ha sido la ley de Emberlyn desde niña. Ha mantenido a raya al aquelarre local, hasta ahora…
Están furiosos porque no quiere renunciar a Black Willow Manor, la preciada casa de su abuela, y peor aún, porque el terreno contiguo y la propia Emberlyn han sido legados a Jax ‘Ripper’ Stone, un rudo y taciturno hombre lobo alfa. La química entre ellos siempre ha sido explosiva, pero Ripper sabe que debe tener cuidado con las brujas, especialmente con una con su reputación. Ahora que son aliados, es más difícil ignorarlo: Emberlyn lo llama. Lo impulsa a reclamarla. Pero el peligro se cierne sobre ellos, amenazando con arrebatársela.
No es que Emberlyn no pueda con ello. No es una damisela en apuros. No necesita un héroe. A veces, se necesita una bruja malvada para lograr las cosas. Y Emberlyn siempre ha destacado en ser malvada.
Bienvenidos a Chilgrave… ¡Final feliz garantizado!
Siempre me asombra la habilidad de este autor para crear mundos tan diferentes y a la vez vibrantes, y luego llenarlos de personajes que cobran vida de forma vívida para el lector. Me encantan Em y Rip, encajan a la perfección y estoy deseando leer la siguiente entrega de la serie.