Cuando el cuerpo de Danny Cipriano aparece enterrado en una tumba de hormigón en el Estadio Olímpico de Londres, algo queda claro: el antiguo líder de Los Crimsons sabía demasiado.
Y alguien quería silenciarlo.
Para siempre.
El único problema es que el agente Jake Tanner cree saber quién fue y empieza a señalar con el dedo de inmediato. Pero a medida que la investigación avanza, se da cuenta de que los tentáculos de la corrupción se han extendido por todas partes, y de que los beneficios económicos que se pueden obtener de ella son mucho mayores de lo que imaginaba. Con sus propias presiones financieras, y con la traición y el engaño marcando cada decisión de sus compañeros, Jake se encuentra en el punto de mira y ante una encrucijada. ¿Cederá a la tentación de seguir el camino que prometió no tomar jamás, o traicionará a quienes creía que podía confiar?
Pero cuando no puedes fiarte de los tuyos, ¿en quién puedes confiar?
¡Una lectura absolutamente fantástica! Me mantuvo intrigado de principio a fin y no me esperaba el giro argumental. Como lector que intenta leer diferentes géneros y no se limita solo a las historias de la vida real, este libro me cautivó por completo.