Una trilogía que anticipó las dramáticas consecuencias de la escasez de agua en el planeta. Un texto poético e inteligente sobre el cambio climático.
«Pero el hombre nunca entendió al agua: cree que la domina cuando la apresa en un vaso. La civiliza con diques, la disciplina en canales y arroyos entubados; olvida que es una sustancia anárquica y sagrada».
Siguiendo los rastros del futuro que se suceden en la cuenca del río Paraná, la explotación abusiva del agua dulce aparece como una señal de desastres inminentes.
Juana y Andrea, las hermanas protagonistas de esta historia, son como dos cursos de agua que parecen destinados a no encontrarse jamás. La separación de sus caminos reproduce los brutales binarismos que han interrumpido nuestro diálogo con la naturaleza y deja al descubierto nuestra compleja relación con la tecnología.
Sin embargo, los ríos no solo se bifurcan: también confluyen. Y esos encuentros resultan hoy más necesarios que nunca.
Trilogía del agua reúne las novelas Pichonas, El Rey del Agua y El ojo y la flor, diez años después de la publicación de la primera, en una edición completa y revisada de este relato de fantasía y ciencia ficción climática.
Claudia Aboaf combina poesía e inteligencia para retratar una época que termina y otra que apenas comienza.
Nuevos mundos son posibles si encontramos otras formas de pensarlos.
Una historia diferente y muy actual, donde el agua se convierte en el centro de un futuro tan inquietante como posible. Me atrapó la mezcla de ciencia ficción, naturaleza y relaciones humanas, pero sobre todo esa sensación de estar leyendo una advertencia sobre algo que ya está ocurriendo. Una trilogía para disfrutar y también para quedarse pensando.