Catalina Loyola Orbe lleva años perfeccionando el arte del control: sobre su cuerpo, sobre sus deseos, sobre las novicias que comparten su cama sin tocar jamás su alma. En el colegio Nuestra Señora de la Pureza y la Santa Obediencia, entre piedras centenarias y niebla perpetua, ha construido una existencia de penitencia y privilegio donde nada parece alcanzarla realmente.
Hasta que Sara Navarro cruza la verja.
Una condena disfrazada de beca y una sonrisa capaz de desarmar cualquier amenaza. Sara no baja la mirada ni tiembla bajo la lluvia cuando Catalina la obliga a arrodillarse sobre las piedras frías. Debería ser una alumna más, otra interna del programa de reinserción que pasará desapercibida hasta graduarse, pero Catalina no puede dejar de mirarla ni de castigarse por hacerlo.
Y cuando siente que está a punto de perder ese control que ha cultivado durante años, descubre algo aterrador: quizá Sara nunca fue la presa.
¿Cuánto estás dispuesta a perder cuando lo prohibido es lo único que te hace sentir viva?
Advertencia
Esta obra contiene contenido sexual explícito, lenguaje adulto y situaciones destinadas exclusivamente a lectores mayores de 18 años. Asimismo, la historia presenta una relación romántica entre dos protagonistas con una diferencia de edad significativa.
La historia en sí también está muy bien escrita y fluye con naturalidad. Tiene un estilo literario precioso con diálogos geniales. Entre otras cosas, es emocionante y muy sensual. Un libro fantástico que hay que leer sí o sí, no solo en Navidad. Lo recomiendo mucho.