Si sintieras bajo los pies las estructuras mayores de Roberto Chuit Roganovich
Una planta conectada con la psiquis humana se revela en distintos momentos cruciales de la humanidad: la colonización de América, el siglo XIX en Londres con Jack el Destripador, 1945 y la Segunda Guerra Mundial, con las bombas atómicas…
«Desde ahí podía verse la planta que brillaba en verdes y violetas y amarillos con las flores abiertas y estiradas moviéndose lenta al compás del viento. Eran manos al cielo con dedos finos rozando el aire y buscando algo».
Hay algo vivo e inclasificable que recorre el planeta Tierra desde su creación y parece capaz de sobrevivirlo. Se extiende bajo la superficie y emerge como una planta fantástica, en múltiples sentidos. De ella darán testimonio los distintos narradores de la novela, cuyas voces se escuchan en 1504, 1888, 1945, y el arco temporal de un futuro que solo la literatura puede imaginar. Una y otra vez, mientras la humanidad crece y se piensa, el bionte, este organismo que aterra pero que también refugia, será un espejo del devenir histórico bajo el horror de su idea de progreso.
La protagonista es una planta conectada con la psiquis humana, y sus apariciones revelan momentos cruciales de la humanidad. Y todo funciona, las situaciones, los cruces, las voces…