Cuando la carrera de la abogada Francie Bennett se desmorona, huye a París con una misión desesperada: salvar a un estudiante acusado de ser un capo de la droga europeo.
¿Las buenas noticias? Se aloja con su hermana Merle y el sexy policía francés Pascal en el romántico distrito de Marais.
¿Las malas noticias? Su cliente parece culpable hasta la médula, atrapado en una de las peores prisiones medievales de Francia.
¿Las noticias complicadas? Dylan Hardy, el aburrido novio de la facultad de derecho al que dejó hace años, ha reaparecido misteriosamente. Pero ahora es sofisticado, habla francés a la perfección y es irritantemente atractivo.
Entre visitas a la prisión, operaciones antidroga fallidas y esquivar los planes casamenteros de su hermana, Francie tiene mucho entre manos. ¿Podrá exonerar a su cliente, salvar su reputación y descubrir si la reaparición de Dylan es un destino romántico o un desastre a punto de ocurrir?
Todo mientras busca esas legendarias flores de cerezo rosadas que hacen de París un lugar mágico, si tan solo parara la maldita lluvia.
¡ZUT ALORS! Es primavera en París, donde el amor es complicado, el crimen es más caótico y la cuarta hermana Bennett está a punto de descubrir que a veces la mejor defensa es un buen ataque.
Me encantó ese libro, tiene una mezcla de drama y románticismo. Ambientado en Francia, resulta una excelente combinación, junto con el crimen y la intriga. Me enganché tanto a la historia que no podía soltarlo.