La Nochevieja de 1989, Abel se hace una promesa: antes de que termine el curso, por fin se declarará a Susana Villar, la chica que le gusta desde párvulos.
Pero crecer no ocurre en línea recta. Ocurre en una plaza de barrio, entre recreativos, chuches y tardes que parecen eternas… y también en casa, donde los silencios pesan, las discusiones estallan, y el mundo adulto a veces se siente como una puerta cerrada en la cara.
En el sur metropolitano de Madrid, Fuenlabrada late con su espíritu de comunidad: vecinos que se sostienen con poco, precariedad, ruido de lucha y, atravesándolo todo, una España que mira a los noventa mientras la heroína arrasa vidas a ras de calle. Abel lo observa y lo aprende: de sus padres, de sus amigos Javi y Nacho, de su perro Sugus… y de su némesis, Chuflo, que convierte el colegio en un campo minado.
Mientras el pop suena en todas partes y los cómics, las series y la escritura se vuelven refugio, Abel empieza a entender algo decisivo: que la inocencia no se pierde de golpe. Se dobla. Se agrieta. Y, si tienes suerte, se transforma en valor.
«El mapa de la inocencia» es una novela contemporánea y entrañable sobre el paso de la infancia a la adolescencia, el primer amor, la identidad y la esperanza: ese pequeño acto de fe que consiste en atreverte a ser tú, incluso cuando te tiembla la voz.
Te envuelve con una historia que avanza con sensibilidad y profundidad. Hay momentos que conectan de forma muy directa y hacen que te detengas a sentir lo que está pasando. Es de esas lecturas que se quedan contigo después de terminar.