Bell no se encuentra bien al regresar a París.
Jacques, su prometido, es un lugar seguro. Todo en él es familiar. Tranquilizador. Y, aun así, algo es diferente en ella.
Las fechas no coinciden. Los recuerdos se contradicen. Cuando intenta hacerse preguntas, el dolor de cabeza la obliga a detenerse, a no pensar de más, a no ahondar en su memoria. Su cuerpo responde de formas que no reconoce, como si ya no le perteneciera del todo.
En brazos de Jacques se siente a salvo, feliz; pero la mirada de un desconocido despierta en ella una inquietud que no sabe nombrar. Y hay detalles imposibles de ignorar: unos ojos que ya no son los mismos, unas garras alrededor de su cuello.
Bell necesita respuestas. Rellenar los huecos de su memoria. Entender qué ha cambiado durante estos tres años fuera.
Porque sabe que ha olvidado cosas, aunque no tiene claro cómo ni por qué. Y recordar, quizá, signifique dejar de ser quien es ahora.
«Loba con piel de cabra» es una novela de fantasía oscura sobre la memoria, la atracción y el precio de recordar quién eres cuando el mundo preferiría que no lo hicieras.
Nota de contenido:
Esta novela contiene escenas de sexo explícito y violencia gráfica.
Me atrapó por cómo va revelando todo poco a poco, sin prisa pero sin soltar. Hay una tensión constante que se siente debajo de cada escena, y cuando empiezas a entender lo que realmente pasa, ya estás completamente dentro. Tiene algo inquietante que se queda contigo.