Una adolescente incitaal mundoa resistir en esta novela distópica sobreun grupo de chicas que encuentran su voz hasta en los tiempos más oscuros, perfecta para fans deEl cuento de la criada yLos Juegos del Hambre.
Un mundo sin abejas es un mundo sin futuro. Tras la muerte de la última abeja, el equilibrio del universo desapareció. Ahora, la tierra está plagada de hambrunas y de guerras. No está permitido leer, ni crear arte. Los humanos tienen prohibido creer en la existencia del amor.
Como todas las niñas, Jess fue arrancada de su hogar y llevada a vivir en residencias del gobierno. Allí son obligadas a polinizar los cultivos a mano, con pinceles. Pero, a diferencia de las demás, Jess sabe leer y pintar… y es consciente de que los pinceles no se crearon para la polinización.
Jess posee un fuerte carácter rebelde que ni el castigo más severo puede apagar. Sabe que hay algo que no está bien en este sistema basado en el trabajo de chicas jóvenes, un sistema que las fuerza a casarse y a tener hijos en cuanto les sea posible. Con un pincel en la mano, ¿puede Jess instigar una revolución?
Una historia delicada pero profunda, que se mete en lo cotidiano y lo vuelve significativo. El peligro de las cosas pequeñas va creciendo poco a poco, hasta que te das cuenta de todo lo que te está haciendo sentir. Tiene una sensibilidad especial y deja una reflexión que se queda contigo.