¿Los reducirá a cenizas el fuego que arde en su interior?
Hace años, Drake lo dejó todo atrás por una vida en las sombras. Aunque le rompió el corazón abandonar a su afligido dragón, servir a su tierra como jefe de una red de espías le iba mejor. Mucho mejor que no estar nunca a la altura de Mace, el caballero «perfecto» que su padre habría deseado que fuera.
Mace siempre ha cumplido con su deber. Drake, su amigo de la infancia y rival, había sido el seductor que le robaba sin esfuerzo a toda mujer en la que Mace se fijaba. Hay cosas que nunca cambian: apenas lleva un día de vuelta en la ciudad y Drake ya le está tirando los tejos a Krysta, la mujer a la que Mace ha estado cortejando.
Los tres asumen la peligrosa tarea de rescatar a un príncipe secuestrado. Con cada día que pasa en su arriesgado viaje, Krysta se sumerge más y más en la complicada relación entre los dos hombres y sus entrometidos y casamenteros dragones. Mace es a todas luces la elección más segura como compañero, pero Drake la tienta con ese brillo impredecible en la mirada. Cuando los tres se unen, cualquier atisbo de lealtad dividida se consume en el ardor de su pasión.
Con la seguridad del príncipe secuestrado pendiendo de un hilo, Krysta acepta el desafío de unir a dos hombres fuertes —y a sus dragones— para formar una verdadera familia.
¡Bravo! Otra joya de libro. D’Arc nos devuelve al mundo de los dragones y la magia con maestría y de forma impecable. Tiene el don de desarrollar la serie, a la vez que es genial como libro independiente si aún no conoces su obra.