Nueva York, años 20. La Ley Muda acaba con la música en los Estados Unidos, sumergiendo a los ciudadanos en el silencio más molesto y desolador. Anya Thompson es una joven que lo ha perdido todo menos el miedo, la inseguridad y la rutina.
Jaime Fuentes, por otro lado, es un alocado mexicano que deja todo atrás para cumplir su sueño de convertirse en trompetista; sueño que queda truncado con esa nueva ley.
Es por eso que Jaime comienza a refugiarse como músico en un club de música ilegal por las noches y como voluntario en un orfanato durante el día, acompañado de su mejor amigo Joe.
Joe ha decidido dejar de encerrarse y no desaprovechar ni un solo minuto de su vida, lo que le impulsa a ayudar a Anya a superar sus miedos mientras se enfrenta a sus propios demonios.
Las vidas de estos tres personajes se unen justo cuando ellos más lo necesitan, lo que obligará a Anya a cambiar su vida, a Jaime a luchar y a Joe a vivir.
Me ha fascinado la prosa de la autora y como nos iba contando lo que ocurría, me han fascinado todos los personajes pues cada uno tiene una forma de ser y con ello también tiene su encanto, es una novela que yo la he leído despacio para disfrutarla pero es una obra maravillosa que todo el mundo tendría que leer